EL HOTEL DEL CENAJO

CRÓNICA DE UN ACCESO PERDIDO (2012)

El eco de las risas y el fin de semana de los enamorados

He recorrido los pasillos del Hotel del Cenajo en dos épocas diferentes. Guardo el recuerdo de un fin de semana de San Valentín con amigos, cuando el hotel era un símbolo de modernidad y vida. Volver en septiembre de 2012 y encontrarme con ese mismo escenario destruido fue un impacto personal profundo; fue ver cómo un fragmento de mi propia historia se desmoronaba.

La dualidad del registro: Color y Contraste (iPhone 4)

Esta serie capturada en 2012 con un iPhone 4 ofrece dos miradas complementarias. Por un lado, el color registra la realidad cruda de la decadencia. Por otro, el procesado en blanco y negro de alto contraste —realizado en aquel mismo momento— busca dramatizar la soledad del edificio, resaltando las sombras y las texturas de un interior que hoy, blindado tras vallas, es ya inaccesible al público.

La cámara como último testigo

Al recorrerlo con mi cámara, la sensación fue la de estar en una zona de exclusión. Ver los lugares donde compartimos momentos felices convertidos en escombros refuerza el concepto de esta web: los lugares mueren, y la fotografía es el único medio para rescatar su esencia antes de que la valla definitiva nos impida el paso para siempre.

Esta Fotografía puede ser tuya

Escalinata de entrada al Hotel del Cenajo (2012)

El umbral hacia un pasado de esplendor que hoy permanece en silencio tras las vallas del olvido

Hay lugares que no solo se visitan, se viven. Esta escalinata, que un día fue la bienvenida a un refugio de lujo y celebración, se convirtió en 2012 en el primer peldaño hacia un viaje por el abandono y la memoria personal.

A continuación, presento una comparativa de aquel septiembre de 2012. He decidido mantener el 'efecto espejo' entre la captura original en color y el procesado en blanco y negro de alto contraste que realicé in situ con el iPhone 4. Mientras el color documenta la degradación física, el blanco y negro busca capturar la atmósfera emocional y el peso del silencio que inundaba cada estancia.

El final de la ruta. Un autorretrato involuntario en el reflejo del faro antes de arrancar y dejar atrás el eco del hotel. La memoria del lugar se queda en el sensor; la vida sigue en la carretera.

Nota: Esta galería pertenece al fondo de archivo documental de «Memoria de Lugar». Debido a la naturaleza técnica de las capturas originales de 2012 y la ausencia de negativos digitales (RAW), estas imágenes no están disponibles para su venta en formato físico, conservándose exclusivamente como registro histórico del patrimonio.